Archivo de Marzo, 2009

14 de marzo de 2009: inicio del camino de Rebeca hacia la santidad

Todo estaba dispuesto para el esperado acontecimiento que iba a tener lugar en la Parroquia de San Pedro Apóstol de Granja de Rocamora (Alicante) el sábado 14 de marzo a las 19 horas. La celebración de la apertura del proceso de canonización de Rebeca Rocamora Nadal concentró a cientos de personas que abarrotaban el templo, venidas de diferentes lugares de la diócesis de Orihuela-Alicante y de otras provincias limítrofes. Además de sus padres y sus hermanas…, familiares, amigos y conocidos de la joven catequista. Otras muchas personas enviaron su apoyo a través de e-mails, cartas o llamadas de teléfono.

En primer lugar se constituyó el tribunal que trabajará en el estudio de la vida, virtudes heroicas, la fama de santidad y de signos de la Sierva de Dios. Formado por el Obispo Diocesano, D. Rafael Palmero Ramos, un juez delegado, Rvdo. Sr. D. José Fuentes, el promotor de justicia, Rvdo. Sr. D. José Luís Casanova, y un notario, D. José Damián Rocamora, fueron acompañados por el postulador diocesano para las causas de los santos, Rvdo. Sr. D. Ildefonso Cases, el vicecanciller de la curia y el párroco de Granja de Rocamora, Rvdo. Sr. D. José Francisco García. Después de leer los documentos precisos de petición de apertura de la causa por parte del postulador y la comisión promotora, la respuesta de la Santa Sede con el Nihil Obstat y la de Mons. Palmero, todos los miembros del tribunal prestaron juramento de cumplir su cargo. Después se hizo entrega de la lista de testigos que serán llamados a declarar y se procedió a la firma de la documentación, dándose por iniciado el proceso, ante el aplauso de la gente.

El Sr. Obispo Diocesano, tuvo unas emotivas palabras resaltando las virtudes de Rebeca y deseando que su ejemplo sirva de estímulo para la juventud. Las resumimos a continuación:

No conocí y no pude tratar, por lo mismo, a la joven Rebeca Rocamora Nadal, nacida en esta querida Parroquia de Granja de Rocamora, el 7 de septiembre de 1975.
Oí hablar muy pronto de ella, tras ser Obispo de Orihuela-Alicante. Y he leído, con provecho y con interés, la biografía que su hermana Laura ha escrito, con el sugestivo título de La estela de una sonrisa. Después he dado a conocer este libro a otros.
Tanto D. Ildefonso Cases, como vuestro párroco actual D. José Francisco García Juan y otros sacerdotes como D. José Ruiz o Venancio Ruiz, primo de Rebeca, hacen elogios de la misma. Y así un numeroso coro de personas, de dentro y de fuera de la Diócesis, que han solicitado la iniciación de su Proceso de Canonización. Recientemente he podido conocer y saludar también a sus padres.
Quiero recoger en un decálogo sencillo las 10 lecciones de vida cristiana que, a mi juicio, nos ofrece a todos esta joven catequista, de sonrisa permanente y decidida vocación a la santidad.
1. “Lo importante es el Señor”. Lo dijo Rebeca el día de su Primera Comunión. Más importante para ella que estrenar un vestido comprado era lo que recibía en la Eucaristía. Su traje sencillo había sido tejido a punto por su madre…
2. “No pierdas nunca esa sonrisa”, frase del Párroco a Rebeca, en esa fecha memorable de su Primera Comunión.
3. “Fidelidad a los mandamientos y cumplimiento de los mismos, dando así testimonio de fe y amor”. Así reza un autógrafo suyo en el libro de catequesis que utilizaba.
4. “Quiero ser catequista de los pequeñines”. Su madre pedía al Señor para ella la gracia de la vocación religiosa; Rebeca, en cambio, se sentía catequista de la Parroquia de Granja.
5. “No pasa nada, todo se andará”. Palabras con que la hija animaba a su padre, preocupado a su lado por la enfermedad que padecía.
6. “Pido al Señor que aumente mi fe”. Jaculatoria con que recordaba a su madre que el Señor sabía muy bien qué le convenía más, si la salud o la enfermedad.
7. “La fe en la Santa Cruz es mi fuerza”. Tenía en ese momento Rebeca en sus manos la reliquia del Lignum Crucis de la Parroquia, que le acompañó en su tránsito al cielo.
8. “Doctor, quiero que me diga qué es lo que tengo…, quiero saberlo para sufrir con mi madre”. De pequeña, en su primera enfermedad, de la que se recuperó por intercesión de la Virgen Santa María, no llegó a enterarse de todo y veía que el sufrimiento pesaba sobre la madre.
9. “Me voy al cielo, y poco a poco me llevaré a los que quiero”. Frase pronunciada en el Hospital de Madrid, donde vivió más pendiente, durante su larga estancia en él, de los enfermos y familiares, de los médicos y enfermeras que le atendían, que de sí misma.
10. “Alabaré, alabaré…” Canto que solicitaba y coreaba, uno y otro día, en los últimos meses de cruz y de luz de esta luminosa sonrisa.
Junto a este decálogo, una lista de 10 virtudes. Probada la práctica de las mismas en grado heroico, juntamente con otras, será declarada Santa:
- Fe
- Esperanza
- Caridad
- Fortaleza
- Constancia
- Humildad
- Sencillez
- Delicadeza
- Serenidad
- Y, alegría, mucha alegría, alegría contagiosa, fruto del amor alcanzado.
Que el Señor y la Señora orienten los pasos de todos en esta andadura que hoy emprendemos juntos. Y que pueda llevarnos pronto a la meta anhelada: La inscripción del nombre de Rebeca, por parte de la Iglesia Madre, en el catálogo de los Santos.
Amén. Así sea.
+ Rafael Palmero Ramos
Obispo de Orihuela-Alicante

Tras la constitución del tribunal, tuvo lugar la celebración de la Eucaristía presidida por el Obispo y concelebrada por quince sacerdotes más, dos diáconos y varios acólitos. En ella se pidió por el feliz término de la causa y que su inicio sea impulso para la parroquia, la diócesis y especialmente los jóvenes, enfermos y catequistas. La misa fue bellamente cantada por Sal y Luz, grupo musical de Catral (Alicante). Después el párroco agradeció al Sr. Obispo el inicio de este proceso de canonización y pidió que el ejemplo de Rebeca diese frutos de santidad en su parroquia y en la diócesis. Una vez finalizada, se pasó a distribuir alrededor de 2.000 estampas con la oración para pedir la intercesión de Rebeca entre los presentes, que también pudieron hacerse con ejemplares de La estela de una sonrisa. Tras la ceremonia, el Obispo Diocesano fue invitado a inaugurar el Libro de Honor del proceso de canonización de la sierva de Dios, seguido de numerosas personas que quisieron dejar plasmado sus mejores deseos hacia la causa de Rebeca. Para finalizar, D. Rafael atendió a diferentes medios gráficos que cubrieron la información del acto y los asistentes felicitaron a los familiares.

Fue una hermosa celebración que deseamos sea el inicio de un camino que lleve muchos corazones a Dios a través de la vida de esta sencilla joven, Rebeca Rocamora Nadal.